No te diré, mi amor, algo que ya tú sabes,
para no saturarte de frases ya gastadas,
y que son frases más que rebuscadas
porque en mi diario conversar las escuchases.
<>
No te he de repetir lo que te he dicho tanto,
ni ya habrás de escuchar, una vez más, mis embelesos;
no te dirán mis manos, haciendo unas cuartetas,
lo que mis labios te podrán decir, dándote besos.
<>
No te he de repetir cuánto, ¡cuánto! Te amo;
tendrás que adivinar, si al corazón cuestionas,
y si él te dice la verdad, con su latir pausado,
probablemente se detenga, con mi verdad que asoma.
<>
¿Decirte que te amo? Ya, mi vida, no lo esperes jamás;
Lo he repetido tantas veces, que no quiero cansarte;
que no pienses que lo digo por decir, en vez de amarte;
mas si lo quieres escuchar, sólo te lo diré... mil veces más.
<>
Por: Rafael Angel Cortés