Tu mirada


 
Mi alma está confundida, y debo preguntarte:
¿qué le ocurre a mi vida, que me he quedado ciego;
qué le has hecho a mis labios, que hoy ya quieren besarte;
qué le has hecho a mi espíritu, que ha comenzado a amarte?
<>
En el silente estruendo de un amor que es altivo
no se busca la culpa, ni el dolor…  ni el instante.
Sólo busco que pronto te regreses conmigo
con los fuertes latidos de un amor refrescante.
<>
Sé que no estás ajena a este amor imposible;
mas no entiendes porqué yo de ti me he prendado;
que rompe las cadenas y que no es admisible;
sé que luchas muy fuerte, pero luchas en vano.
<>
Mas hoy yo te pregunto y tú debes decirme.
Pensarás que no es mucho; o tal vez que no es nada.
Mas sigo hipnotizado,  sin siquiera dormirme…
bajo el farol alegre de tu hermosa mirada!


Por: Rafael Angel Cortés

Escríbeme a mi correo electrónico.




[HOME] [BACK]

¡Envía este poema!

Tu nombre:
Tu E-Mail:

E-mail a donde lo enviarás:


.


Contadores colocados 2/2001