Dicen que el tiempo cura heridas, pero en esta historia el tiempo no se necesitó tanto, sin embargo, la persistencia tuvo una gran participación...
Era un día del mes de octubre del 2000, ese día yo había peleado con mí ex novio, pleito que me mantuvo seria y sin ganas de salir, sin embargo, ese día tenía que ir a mi primera clase de baile de salón, que para ser sincera, no tenia ni las mas mínimas ganas de ir, cuando entre al salón, todo era normal, solamente había una excepción, aquel chico de camisa verde, en una esquina, hablando por teléfono, todo continuo normal hasta que la clase empezó y resulto que el y yo seriamos pareja, en segundos nos encontramos
tomados de la mano bailando al ritmo del tango, ese Día yo salí deprisa del salón para evitar cualquier contacto con él, evitando que se diera cuenta del dolor que sentia. Y así pasaron 3 ó 4 clases mas y todavía no me olvido lo fuerte que trate de ser, lo feliz que trate de que me viera a pesar de que moría por dentro y tampoco olvido como él me agarraba muy respetuosamente al bailar y lo nervioso que se ponía en cuanto nuestras manos se juntaban o simplemente rozábamos nuestros cuerpos al son del tango.
Un día se le ocurrió pedirme mi teléfono con motivo de invitarme a un concierto, a lo cual no me negué y confieso que mis ganas eran únicamente de ver el concierto, sin embargo el día del concierto le pedí a mis papás permiso para ir, el cual me negaron diciéndome que no conocían a la persona que me había invitado y no sabían cuales eran sus intenciones; minutos después recibí la llamada del chavo, muy enojada le conteste que no me habían dejado ir y después de una pausa me pregunto el motivo, le dije la
razón, que mis papás no lo conocían , y el solo respondió ¿cual es tu dirección?, Mañana voy a tu casa a que me conozcan, claro que yo solté una carcajada por que nunca creí que fuera cierto y para ser mas clara creí que él estaba jugando conmigo.
Dicho y echo al día siguiente en la noche el llego a mi casa, no lo podía creer, fue una visita regular conoció a mis hermanos, a mi mama y a mi papa, cuando se fue lo único que oí, fueron quejas negativas sobre el, que era muy grande para mi, que yo estaba saliendo de una situación difícil y que no debería verlo. Bueno las cosas no resultaron como yo esperaba mis papás no lo aceptaban ni como mi amigo y todo fue tan raro entre llamadas telefónicas, platicas de chat, y visitas rápidas sin mucha conversación, los
dos notábamos cierta diferencia en nuestra relación, aunque no éramos novios era una relación intima y buena, pero un día cambio su sentir y el rumbo de esto, me llamo por teléfono y yo estaba llorando por que había terminado definitivamente con mi ex novio sus palabras fueron lo mas bello y preciso que necesitaba, pero hubo una frase que me saco de mi depresión mas rápido
que cualquier platica, el me dijo que no quería interferir con lo que estaba sintiendo y que se haría a un lado y que simplemente seria mi amigo, después de eso sin saberlo ahí me encontraba contándole lo que me había pasado, después de esa llamada, las visita fueron mas constantes.
Y así una semana mas, hasta que no supe de el durante una semana que se me hizo eterna, pero al mismo tiempo sentí que solo había jugado conmigo, al terminar ese tiempo recibí una llamada de el diciendo que se disculpaba, pero estaba pasando por un momento muy difícil y que no me podía ver, yo no sabia cual era ese problema sin embargo agradezco aquella llamada, después
de eso me entere por el que había tenido un problema con su novia y que en el momento que me lo platicaba, esta ya no era su novia.
Después de eso fueron casi dos meses en los que él, estuvo constantemente llamándome, visitándome, hablando con mis papas y todas esas cosas que te hacen sentir especial, y yo... seguía rechazándolo, ¿por que? Ni yo misma lo sé, pero no
sentía que era momento para otra relación, sin embargo, todos sus detalles y su infinidad de cartas me fueron ganando. Recuerdo un día que me lastime la rodilla llegó a mi casa con una tarjeta, flores, ahh!! y unas galletas, fueron las galletas mas ricas que jamas había probado.
25 de diciembre del 2000 nuestro segundo beso, beso que marco nuestro futuro, pero no-duro mucho, días después lo corte por que estaba confundida con mis sentimientos habia otro chavo pero muy en el fondo sabia que iba a terminar con el, pero me sentía insegura, el se enojo mucho y dejo de hablarme hasta que tome una decisión, fui a su casa con un globo y una tarjeta que simplemente decía "podemos ser felices" en ese momento me habló
por teléfono y me pregunto que significaba eso y se lo dije, le dije que podíamos estar juntos y que disculpara por lo tonta que había sido yo se, que ese momento no se le olvida.
Hoy 19 de agosto faltando 6 días para que cumplamos 9 meses de estar juntos puedo decir con los ojos cerrados que Roberto ( mi príncipe) es el hombre de mi vida y que quiero pasar el resto de mis días con él, que todo lo que pasamos no se compara con las cosas buenas que hemos vivido y con las que viviremos, hoy me enamoro cada día mas del, de su sonrisa de su gran personalidad y de sus detalles e imperfecciones que lo hacen el, único e irrepetible, dicen que no hay humano perfecto y estoy de acuerdo pero solo digo que Roberto es perfecto para mi, lo amo con toda mi alma y yo se que esta relación esta teniendo bases sólidas y fuertes para crear un futuro juntos y saben, hasta hace unos días me entere que la semana que no estuve con él por que tuvo problemas con su ex, lo único que hacia era pensar en mi.
Hoy doy gracias por haberme puesto ese día en ese salón y por haber tomado de la mano a Roberto sin saber que lo tomaría de la mano por siempre, nos falta mucho por vivir y mucho por compartir pero lo mejor de todo es que lo haremos juntos. Hoy les puedo decir cerrando los ojos que su olor, su sabor y hasta sus cicatrices me las se de memoria por que no había, ni encontrare
motivo mejor para vivir que ver al hombre que amo, que sentir al hombre que amo y sobretodo llorar al lado de mi amado
Te amo Roberto y esto es para siempre
Sofía Pérez Gasque