Me columpio entre el vaivén de las olas
sobre las espumas blancas de los mares,
en tu espacio incrustando mis pensamientos
sobre los albores del tiempo que te cobija.
Yo explorando en tus senderos
la ruta anhelada de mis sueños
ansiosa por encontrarme en tu mirada
y el calor reconfortable de tu abrigo.
El tiempo se detiene en los cristales
son solo reflejos de mis deseos
el color azul de las emociones,
las horas pétalos de flores...
A un paso de tu reino imaginario,
me columpio en los retazos del silencio
donde me encuentro ahora entre tus brazos,
ante el umbral interminable de la añoranza.
A un instante de tu camino
en los suspiros de nuestras almas,
con esa estrella que nos guía
y nos lleva de la mano al mismo cielo.
Entre las flores de la serena primavera
se despiertan de su aletargada melancolía,
siento la suave ternura de tus caricias
al cincelar las huellas de tus recuerdos.
Una brisa cristalina sobre mi piel
una sonrisa dibujada sobre mis labios
con los besos que me envías desde lejos,
al recibir la bella luz del amanecer...