Frente a una taza de café,
bajo nubes de vaporosas sensaciones
Que cubren mis párpados entrecerrados...
atrapada en los recuerdos
de tus besos... quedos en silencio,
y sorbo a sorbo se deslizan
las emociones de esos momentos
que custodian las paredes blancas
de nuestro entorno.
En el borde cristalino
dejo mis huellas
con la tonalidad sonrojada
de tus pensamientos...
y nos atrapa nuevamente
la ondulante languidez
en su peregrinar inevitable;
ensortijados cabellos
enredados entre tus dedos
que al conjugarse en el presente
hacen surgir la inspiración.
Frente a una taza de café...
asomada al fondo inconfundible
de tu mirada... hechizante mezcla
que con avidez reclamo
para humectarme los labios
al pronunciar tu nombre...
Tersa y delicada porcelana
que acaricio entre mis manos,
para delinear suavemente
su blanca geografía
y absorber su dulce
e inconfundible aroma...
Sabor a miel son tus besos
al recorrer lentamente
los laberintos que guardan
tus anhelos...
Convulsivos destellos circulares
dejan una línea iluminada,
entre la realidad compartida
y las excitantes fantasías
que se forman en el alma
cuando entramos en las dimensiones
desconocidas del amor...