Espero que todo resulte favorable,
y que la decisión que tomes sea la acertada,
que cuando regreses todo esté mejor,
y sigas conservando esa sencilléz
que te hace ganar el corazón
de los que están cerca de ti.
Quizás no te comprenda a veces,
solo quiero que nunca olvides,
que a pesar de los reveses de la vida,
siempre nos quedará espacio en el alma,
para recuperar las esperanzas
y esa fé perdida.
Nunca cambies la bondad de tu corazón,
por destellos de acidéz ni amarguras,
no atiendas las punzadas
de los resentimientos,
ni dejes que duerman en ti
los malos recuerdos.
Ante todo, confía en el mañana,
y ten presente que a donde quiera que vaya,
conservaré conmigo cada momento compartido,
cada detalle recibido.
El tiempo quisiera volver,
para situarlo en ese preciso instante
de tus alegrías,
borrando sutilmente los instantes
que te hicieron derramar el llanto.
Y ante la imposibilidad,
de regalarte una rosa con pétalos
brillantes de armonía y amor,
te entrego mi corazón con cada letra,
y mi cariño incondicional de siempre....
Que seas feliz,
te lo deseo sinceramente...
y estaré aqui cuando me necesites,
con la plena convicción
que a pesar de las distancias,
seguiremos unidos a estos lazos profundos
de nuestros sentimientos.